
Con motivo del Día Internacional de la Epilepsia, la asociación ALCE ha celebrado hoy la charla “Cuando la epilepsia llega al aula”, un encuentro formativo dirigido a familias, profesionales de la educación y personas interesadas en la inclusión educativa. La actividad se desarrolló en modalidad presencial y online, facilitando el acceso y la participación de un público diverso.
La sesión fue impartida por Reyes Aragón, quien ofreció la charla de manera voluntaria, aportando su conocimiento y experiencia con el objetivo de mejorar la comprensión de la epilepsia en el entorno escolar y promover una educación más inclusiva y respetuosa.
Durante la charla se abordó de forma clara y práctica cómo la epilepsia puede influir en el aprendizaje y la experiencia educativa del alumnado, poniendo el foco en dificultades que no siempre son visibles, como la atención, la memoria, el lenguaje, la velocidad de procesamiento o el cansancio cognitivo y emocional.
Asimismo, se compartieron claves para identificar señales de alerta tanto en casa como en el centro educativo, subrayando la importancia de la observación continuada y de una comunicación fluida entre familias y profesorado. Se destacó que muchos cambios en el rendimiento o la conducta no responden a falta de interés o capacidad, sino a barreras en la forma de enseñar y acompañar.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), presentado como una herramienta fundamental para eliminar barreras y ofrecer diferentes formas de acceso a la información, implicación y expresión del aprendizaje, especialmente relevante en el alumnado con epilepsia.
La charla también puso el acento en el bienestar emocional, recordando que sin seguridad, confianza y comprensión no es posible un aprendizaje real. Reducir la ansiedad, el miedo al error y la sensación de fracaso es clave para favorecer la participación y el desarrollo del alumnado.
Desde ALCE se destacó que educar en epilepsia es acompañar, y que cuando escuela y familia comparten un lenguaje común y una mirada inclusiva, el aprendizaje se convierte en una herramienta de apoyo y crecimiento.
Con esta actividad, realizada en una fecha tan significativa como el Día Internacional de la Epilepsia, ALCE reafirma su compromiso con la sensibilización, la educación inclusiva y la mejora de la calidad de vida de las personas con epilepsia, poniendo en valor también la implicación voluntaria de profesionales comprometidos.
