La Asociación de Epilepsia de la Comunidad Valenciana (ALCE) celebró en Dénia su I Encuentro Lúdico‑Formativo dirigido a personas voluntarias, una iniciativa posible gracias al apoyo de la Generalitat Valenciana, la Conselleria de Sanitat, la Fundación “la Caixa” y la Diputació de València, cuyo compromiso hizo realidad un fin de semana dedicado a la convivencia, el aprendizaje y el cuidado compartido que reforzó la cohesión del grupo y el compromiso con la labor de acompañamiento que se realiza desde la entidad.
Durante el encuentro se abordaron, tanto a nivel grupal como individual, tres ejes fundamentales para el voluntariado: la comunicación empática, la resolución de conflictos desde la colaboración y la empatía, la compasión y el acompañamiento consciente, con especial atención al autocuidado.
Las profesionales de ALCE fueron las encargadas de impartir los contenidos y de dinamizar las actividades lúdicas y formativas del programa, aplicando una metodología participativa, vivencial e inclusiva, que combinó espacios de trabajo grupal con momentos de reflexión individual.
Módulos trabajados
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Comunicación empática y desde el corazón
Se trabajaron los estilos comunicativos, la escucha activa, la expresión auténtica y diversas dinámicas orientadas a mejorar la calidad del diálogo.
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Resolución de conflictos y colaboración consciente
Se abordó la gestión emocional del conflicto, la cons -
trucción de acuerdos y el fortalecimiento del trabajo en equipo desde una mirada colaborativa.
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Empatía, compasión y acompañamiento consciente
Este bloque se centró en la presencia plena, el autocuidado, el establecimiento de límites saludables y el acompañamiento respetuoso.
La metodología empleada facilitó la participación de todas las personas asistentes, respetando ritmos, incorporando pausas y adaptando las dinámicas para garantizar un enfoque accesible e inclusivo.
El I Encuentro Lúdico-Formativo permitió a las personas voluntarias:
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Construir un lenguaje común basado en el respeto y la escucha.
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Incorporar herramientas para abordar los conflictos desde la colaboración.
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Desarrollar habilidades para acompañar con empatía, cuidando también el propio bienestar.
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Reforzar compromisos para seguir tejiendo una red de apoyo segura, consciente y humana.
Desde ALCE queremos agradecer profundamente la participación, la implicación y la energía de todas las personas voluntarias, así como el trabajo y la dedicación de las profesionales de ALCE, que hicieron posible un encuentro enriquecedor y transformador.


