¿Cuántas personas tienen epilepsia?

x--ray conceptSegún el estudio Epiberia de la Sociedad Española de Neurología (SEN) al frente del cual está el Dr. Pedro Serrano, en España hay 704.533 casos de epilepsia (una prevalencia de 18 casos por cada 1.000 habitantes). Estas cifras son claramente superiores a los 400.000 que era la estimación que se hacía hasta la publicación de este estudio lo que hace patente que muchas personas no dan a conocer esta condición. Cualquier persona con cerebro puede tener epilepsia.

Puede aparecer a cualquier edad. Es verdad que tres de cada cuatro personas que tienen epilepsia comienzan a tener crisis antes de los 15 años de edad por tanto es la infancia la edad en la que más frecuentemente comienza a manifestarse esta condición. La segunda franja de edad en la que la epilepsia afecta a más personas es a partir de los 60 años y en bastantes casos la origina un accidente cerebrovascular.

Si tengo una crisis epiléptica ¿tengo epilepsia?

Muchas personas pueden padecer una crisis epiléptica aislada, a veces como consecuencia de una hipoglucemia, tras un traumatismo craneal, por falta de sueño, fiebre, alteraciones del sodio, por algún medicamento…Así, cuando se puede saber la causa de esa crisis aislada y evitarla no se considera que esta persona tenga epilepsia. Sin embargo, cuando se identifica por la historia clínica y pruebas diagnósticas que su cerebro puede tener crisis repetidas, se considera que esa persona tiene epilepsia.

Casi la mitad de las personas con epilepsia no tienen ninguna alteración visible en el cerebro ni otra causa que explique su origen (epilepsia idiopática). También cualquier enfermedad o accidente que afecte a la corteza cerebral puede causar epilepsia (infecciones, traumatismos craneales, tumores, quistes, trombosis y hemorragias cerebrales.

¿Y en la consulta del neurólogo?

Cuando acudimos a nuestro neurólogo la parte fundamental en el proceso diagnóstico de epilepsia es la descripción de la crisis. Esta información debe obtenerse tanto del paciente como de los observadores presentes en el momento de la crisis. Por tanto es muy importante acudir al neurólogo acompañado por la persona que la haya presenciado para poder explicar las circunstancias en las que se produjo, el estado de la consciencia, los síntomas (motores, sensitivos, sensoriales, automatismos…) la duración aproximada de las crisis y cómo se ha recuperado. También es importante la historia médica familiar y personal desde el nacimiento, que puede orientarnos hacia la causa de la epilepsia.

Para localizar los focos donde se producen estas descargas que producen las crisis, los neurólogos pueden prescribir pruebas complementarias como el E.E.G. (ElectroEncefaloGrama), Resonancia Magnética, Escáner… Dado que la tecnología médica avanza día tras día, se van precisando más éstos instrumentos y apareciendo otros nuevos que ayudan al diagnóstico de la epilepsia y a dar con el tratamiento idóneo.

¿Qué tratamientos hay para la epilepsia?

El más usado es el farmacológico. Aproximadamente, el 70% de los pacientes controlan las crisis con la medicación. Siempre que sea posible, los médicos tratan de evitar las crisis con un sólo medicamento (monoterapia) Sin embargo, algunas personas pueden necesitar tomar varios fármacos (politerapia). Hay que tener en cuenta que no todos los medicamentos funcionan para todos los tipos de epilepsia. En algunos tipos de epilepsia y siempre bajo la recomendación del médico existe la posibilidad de dejar la medicación.

Cuando el paciente ha tomado varios fármacos sin éxito, se considera que su epilepsia es refractaria.

Los medicamentos para la epilepsia tienen efectos secundarios. Algunos están relacionados con la dosis, y los pacientes se vuelven más propensos a medida que aumenta la dosis. Otros surgen sin relación con la dosis de medicación, y aparecen normalmente al principio de la toma del mismo.

Hay otras terapias, como la cirugía. No todos los tipos de epilepsia pueden operarse, pero es una esperanza para los personas con epilepsia refractaria.

También existe la dieta cetogénica que se usa más para los niños. Y el Estimulador Vagal en el que se pone un cable subcutáneo desde el cerebro por el nervio vago e impulsa impactos eléctricos.
Mantenemos la esperanza de que la investigación produzca en el futuro nuevas terapias para liberar de las crisis a todas las personas con epilepsia.